El pasado shooting para la próxima colección Otoño-Invierno 2025 de la firma de moda femenina LANUYA marcó un hito en la intersección entre la moda contemporánea y el patrimonio histórico. Bajo la dirección artística de Raquel Nofuentes, se cuidaron todos los aspectos artísticos del shooting, desde la elección de poses y encuadres hasta la iluminación natural que destacaba los detalles de cada diseño.
La firma eligió la Cisterna Romana de La Calderona en Porcuna, como escenario principal para capturar la esencia de esta colección, donde la atemporalidad y la resistencia de la arquitectura romana se conectaron con la visión moderna de la moda.
La cisterna no solo fue un escenario, sino también el alma conceptual de esta colección. Este antiguo símbolo de resistencia y funcionalidad inspiró diseños que combinan atemporalidad, durabilidad y elegancia, reflejando una moda que trasciende las tendencias pasajeras. Al igual que los sillares que conforman esta histórica estructura, cada prenda está pensada para perdurar en estilo y calidad.
Con una paleta de colores que evoca la naturaleza y la historia entre los que destacan el beige calizo, marrón arenisca, azul profundo, verde oliva y toques de cobre y oro envejecido, la colección captura la solidez y la fluidez de los elementos naturales. Las texturas y cortes geométricos de las prendas remiten a los arcos y las bóvedas de la cisterna, reflejando la perfección arquitectónica que caracteriza la obra romana.
Dos de nuestras modelos de Nofuentes fueron seleccionadas para representar la colección, aportando elegancia y profesionalismo en cada toma. Su capacidad para transmitir la narrativa detrás de las prendas fue esencial para resaltar el mensaje de resistencia y atemporalidad que define esta temporada.
La Cisterna Romana de La Calderona se convirtió en un elemento visual clave, proporcionando texturas y una atmósfera que dialogaban con las prendas. Los sillares antiguos y los reflejos acuáticos formaron un marco simbólico que reforzó el mensaje de la colección. Los vestidos con cortes curvilíneos evocaban las bóvedas, mientras que las chaquetas estructuradas y los tops de costuras geométricas recordaban los arcos y las columnas de la cisterna. Las imágenes capturaron esta dualidad entre lo antiguo y lo moderno, logrando una narrativa visual impactante.
Este shooting no solo fue un despliegue de talento y creatividad, sino también una declaración de intenciones sobre cómo la moda puede inspirarse en el patrimonio para crear propuestas contemporáneas. Las imágenes finales son más que un look book; son un homenaje a la resistencia y la elegancia atemporal que la colección busca narrar.
Estamos deseando de poder mostraros esta colección que viste y cuenta una historia, pero hasta el otoño de 2025 no podremos descubrir el secreto de las imágenes de estas prendas.







